Sensores de movimiento
o: un giroscopio de silicio que odia que te acuestes
Dentro de tu celular hay una astilla de silicio más chica que un grano de arroz, con resortes y pesas microscópicas talladas por las mismas máquinas que fabrican chips1, y una parte mantiene vibrando una masa diminuta para que, cuando giras, el efecto Coriolis, la misma fuerza que decide hacia dónde giran los huracanes, la empuje de lado, mientras otra parte siente cómo la gravedad mueve sus deditos de silicio unos cuantos nanómetros2. Es la misma familia de sensores que dispara las bolsas de aire de los coches; el primero comercial salió a la venta en 1993 para detectar choques3.
Cómo funciona, mal explicado
Un momento, ¿eso es real?
Sí, tu celular tiene piezas que se mueven; solo que son muy, muy chiquitas.
Los resortes de silicio↩
Los MEMS, siglas en inglés de sistemas microelectromecánicos, son máquinas diminutas con partes móviles grabadas en silicio con herramientas de fabricación de chips y empaquetadas como cualquier otro chip. El acelerómetro de un celular es una estructura de silicio más chica que un grano de arroz: una masa pequeña sobre resortes, con deditos en forma de peine junto a otros fijos.
Cómo siente un giro↩
Si inclinas el celular, la gravedad mueve los deditos del acelerómetro desde unos cuantos nanómetros hasta varias decenas de nanómetros, y eso cambia la capacitancia entre ellos; acostado sobre la mesa, marca más o menos una g hacia abajo. Un giroscopio MEMS mantiene vibrando una estructura diminuta. Cuando el celular gira, el efecto Coriolis empuja la parte que vibra, y medir ese empujón da la velocidad de giro. El software combina las lecturas y espera a que se estabilicen antes de girar la pantalla.
De las bolsas de aire al celular↩
El primer acelerómetro MEMS comercial, el ADXL50 de Analog Devices, salió en 1993 para detectar choques de coche. Hoy los giroscopios MEMS también van en sistemas contra volcaduras, de bolsas de aire y de control de estabilidad. El primer iPhone usó un acelerómetro en 2007 para cambiar entre vertical y horizontal, y el iPhone 4 sumó un giroscopio MEMS en 2010.
La letra pequeña↩
El efecto Coriolis decide hacia dónde giran los huracanes; no les da su fuerza. Lo de "más chico que un grano de arroz" viene de un artículo de divulgación, y el tamaño cambia según el chip. Girar la pantalla depende sobre todo del acelerómetro, con ayuda del giroscopio, y todos los celulares tienen un bloqueo de rotación del que todos nos olvidamos.
Fuentes: Make Tech Easier: cómo detectan la orientación los acelerómetros (en inglés); Wikipedia: giroscopio de estructura vibrante (en inglés); TechCrunch: dentro del giroscopio del iPhone 4 (en inglés)
Datos verificados por última vez el .